Debido a la actual coyuntura económica, muchas empresas y autónomos estan viendo como la morosidad de sus clientes se está incrementando, lo cual les está generando en algunos casos problemas financieros, y en otros, incluso poniendo en grave peligro la viabilidad de su propio negocio.
¿Cuanto daño hace un impagado?
Si nos atenemos a los costes de producción o de las materias primas empleadas, y le sumamos los impuestos que gravan cualquier operación mercantil que se facture (IVA mas % impuesto de sociedades o de IRPF), el resultado puede ser una repercusión negativa en la tesorería de la propia empresa, del 35% al 75% del importe de la factura impagada.
Ejemplo Si una empresa realiza una factura por importe de 3.000 € Iva inc. y esta resulta impagada, nos encontramos con la desagradable situación de tener que abonar de nuestra propia tesorería, el IVA declarado en la misma, en este caso 457,62 €, a ello deberemos sumar si somos una sociedad mercantil, el % del impuesto de sociedades que corresponda, pongamos en este caso el 30%, 775,86 € y si se trata de un autónomo, pues el 20% correspondiente a la declaración trimestral de IRPF.
Resumiendo, que de cobrar 3.000 € en el caso de que nos abonasen la factura en cuestión, pasaríamos a tener una pérdida de 1.233,48 € (*) en el caso de una sociedad, y solo estamos hablando de los impuestos que gravan una operación mercantil, a ello deberíamos sumar el coste del producto (materiales y mano de obra empleados, consumo de instalaciones, etc) en la realización del trabajo, lo que generaría un balance desfavorable, como hemos comentado anteriormente, de hasta el 75% de la factura.
(*) Al tratarse de un ejemplo sobre el efecto que genera un impagado a corto plazo, no se han tenido en cuenta los gastos repercutibles sobre la base imponible, ni la dotación por insolvencia .
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